Bufonazo

martes, noviembre 13, 2007

BUFÓN Nº 80: "Todo mal..."

A Santi siempre le gustó. A mí no. “¿Pero cómo no te va gustar?”. “No me gusta”. “Puta hueón no te entiendo. Me dices que no te gusta y tiene tremendo culo, es bonita y tiene unas tetas gigantes… jaja”. “¡No son tetas, son ubres! jajaja... y si sé eso… pero qué querés que te diga, no me gusta está mina”. “Entonces por qué sales con ella”. “Yo nunca la he llamado, ella me llama y a la tercera vez que llama le digo que salgamos, tampoco tan mala onda”. “Vos sos gay… no puede ser que la mina te las haga todas y vos me decí que no te gusta. Tas mal. No eres mi amigo. Tas mal”. “No salgo más con esa mina y punto”. “Puta que eres mala onda con la mina”. “Ya loco salgamos mejor”.


“Cuando vos llegabas con esta mina a la casa yo despertaba y escuchaba todo”. “Qué?”. “Escuchaba cuando llegaban, cuando entraban a tu cuarto y después me ponía atento, pero no escuchaba el ruido de la cama”. “jajaja tai pal siquiátrico. Sacábamos el colchón. Lo tirábamos al piso y así no escuchabas ruido. Pensaba que estabas dormido…jaja”. “No poh. Si esa mina debe ser como tonta. O sea es 10 años mayor que tu y te buscas. Vos debí tener algo bueno”. “Nada… si soy feo, lo tengo chico, qué sé yo…”. “No, hueón vos debí ser talentoso”. “Tas loco y pídeme un ron”. “Sabes qué la próxima vez que te la lleves pa’ la casa, deja la puerta junta de tu cuarto pa' ir a mirar”. “Jajaja no me podés pedir eso…”. “No, si yo no voy a intervenir, sólo quiero ver la performance de la lolita”. “Nooooo, no, no… estás mal…! pásame el ron… cómo te voy a dejar la puerta abierta para que me mires! Tas loco!”.


“Me encanta caminar por acá a esta hora”. “Van a ser las 4 de la mañana y vamos a la Plaza Sotomayor y estamos ebrios, cómo te puede gustar esto y no la mina que te llama…jajaja”. “Porque la mina se moja el pelo cuando baila. Usa el celular en el cinturón. Habla mal….”. “Detalles, sólo detalles, excusas…”. “A ver... no me siento cómodo con ella, no estoy a gusto con ella, ni cuando estoy con gente ni cuando estoy solo, me incomoda y como me paga todo… le pago en carne…jajaja”. “Déjame pagarle yo algo, para que no quedí en banca rota”. “No”. “Soi como las weas. No te gusta y no querí que yo se lo ponga. Puta que soi buen amigo”. “Estás ebrio!”.

“No. No puede estar mina aquí”. “jajajaja”. “Bufóoooooooooooooooooon… cómo me dijiste que no ibas a salir hoy”. “Es que este me convenció. Yo no quería…”. “Jajajajaja”. “Vengan. Siéntate a mi lado. Estoy con mi hermana”. “Bueno”. “Jajaja güena cuñao”. “¡Cállate puto!”

“Vámonos”. “Y Santi?... y tu hermana...”. “Qué me importa, que esa maraca que se quede con tu amigo”. “Vamos tengo el jeep afuera”. “En Libertad debes parar en la farmacia Cruz Verde que atiende toda la noche. Debo comprar algo”. “Ok”.

Al llegar a casa pasé a mirarme al baño. Siempre hacía eso. Pasaba al baño. Me miraba al espejo y decía “que guapo que estás hoy lindura” y otra vez a lo mismo. Ella estaba sentada en el suelo viendo que CD poner. Me acordé de Santi. Bueno Santi hoy tendrás tu regalo. Vas a ver la performance en el living. Me empecé a dar vueltas para hacer la hora. Hablaba wevadas hasta que me agarró y me tiró al sofá. Yo me hacía el difícil. Le abrí el jeans, le saqué la remera. Le iba a sacar el sostén cuando siento la puerta y veo a Santi y a la hermana de la mina entrar… Santi se ríe. La chica se tapa y se va mi cuarto. “Si llegabas 15 minutos más tarde tenías un show”. “Jajaja estás ebrio. Deja la puerta junta”. “Ni loco. Cagaste”. “jajaja bueno. Buenas noches”. “Hasta mañana”. “Tu amigo casi me ve las gomas…”. “Si, casi…. Casi…”