Bufonazo

sábado, julio 22, 2006

BUFÓN N° 32: "Cómetelo todo" o "Conversaciones Insulsas 2"

- Eres una putita...
- Sólo soy una puta contigo, ya?

Eso es lo último que alcanzo a leer del libro de Jaime Bayly "No se lo digas a nadie" cuando debo bajar del metro, para hacer combinación de línea. La masa me arrastra, me lleva con ella a subir las escaleras. Soy un vil autómata que camina sin pensar, miro a la gente que va con el piloto automático subiendo las escaleras. Siempre esta escena me recuerda a las vacas rumbo al matadero, acá es lo mismo con la diferencia que a nosotros nos pagan por trabajar en esos "mataderos" y nos van standarizando y matando lentamente... que atroz! Paren el mundo que me quiero bajar (que grande es Mafalda!)...

Pienso que debo sufrir el síndrome de Peter Pan y subo al vagón del metro, me empuja una vieja gorda con unas bolsas de Ripley (siempre mi vieja dice que me casaré con una mina flaca pero después de casado va a engordar como vaca, por la fobia que le tengo a las personas que se alimentan exageradamente).

Está tan lleno el tren que no puedo sacar mi libro para seguir leyendo, así que comienzo a mirar los letreros de publicidad y veo uno que me llama mucho la atención porque dice "COMETELO TODO" y mi mente de alcantarilla comienza a pensar y a recordar a una morena flaquita que estando de rodillas le grité "COMETELO TODO". Me reía recordando tan grato momento, me sentí observado porque llevaba una cara de bobo... por qué que otra cara uno podría llevar cuando recuerda un buen sexo oral...

Me bajé en la Estación Santa Lucía porque me voy a juntar con una amiga ya que le debía unos aros, llego a la hora, hablamos las mismas pavadas de siempre hasta que le pregunto si su pareja es de decirle cosas en la cama:

- El actual no, pero el anterior si.
- Y qué te decía...?
- "Chúpamelo, perra..."
- Jajajaa eso no más o tenía un sin número de frases...
- Me decía también "Te gusta como te cojo", "te voy a coger bien por todos los que no supieron cogerte", "dime que soy el que mejor te ha cogido" mientras me decía esto me jalaba el pelo...

Yo guardo silencio, porque estas frases también las he dicho, es decir que los hombres somos tan clichés, simples y monótonos que hasta repetimos las mismas frases en la cama. Y me asalta la feroz duda, si digo una frase que ya se lo había dicho otro quizás se recuerda como lo hacía con el otro, y piensa en su ex mientras lo hacemos, que atroz... y si era mejor que yo en la cama. La maldita competencia entra a mi mente otra vez...

- Y tú eres de hablar?
- Según, con mi actual digo pocas cosas porque él no dice nada, pero con el otro me desataba gritando...
- Y qué le decías...
- No sé, no me acuerdo... cosas calientes...
- Yaaaa... contame, no seas mala...
- Y tú hablas en el acto mismo?
- A veces... según la chica, con algunas soy un boca sucia y con otras un señorito que no dice ni "me puedes hacer un poco de sexo oral distinguida dama"...
- Jajaja y cuándo hablas que dices?
- No sé... "Me gusta cogerte", "Eres mi puta", ¿De quién es este culo?", "te voy a coger bien por todos los que no supieron cogerte", "¿te lo vas a tragar?"...jajaja
- Yiaaaaaaaa, todos dicen lo mismo parece que todo vieron la misma película porno cuando chicos...jajaja
- Somos unos clichés, que asco los hombres, por eso me gustan las chicas...
- Y te gusta que te digan cosas...?
- Me encanta, la verdad que cuando me dicen cosas me re caliento..., pero generalmente son tipas calladas con educación-castrense-prusiana-católica, así que no dicen más allá que "Uh, Uh,Uh que rico...", "si, así más rápido, si, si siiiiii", "dale, dale así que me voy, dale, dale, daleeeeeeeeeeeeeeeeeeeee..."
- Pero nada más...? que aburridas tus mujeres...
- Es lo que me dejó la ola no má... Sólo una decía más cosas, como "quiero sentir tu leche", "meteme la pija ahora ya, me-te-me-laaaagggrrr", "Soy tu perra hazme lo que quieras" mientras me mordía la oreja... pero ella era "especial", era mi diosa, yo sólo con mirarla ya me ponía muy hot, y cuando me hablaba yo pensaba en monjas, hijos, pajaritos, hielos y nubes para tratar de no eyacular pronto...
- Jajajaa que las cagai weón...
- Es que es muy importante dejar una buena imagen... y no durar tan poquito...jajaja, ya, yo conté, ahora tú qué le decías a tu ex...
- Nada... cosas como que me quería comer su "leche de guerrero..."
- De guerrero!!!!...jajajaja y que el tipo era milico o qué...
- No, era de apellido Guerrero, Julian Guerrero... poh...
- Jajajaja... cierto... y ya que estamos en esta, me haces sexo oral, así como jugando...
- Bufón, somos amigos...
- Puchas! es que terminé, tu sabes, y a veces la extraño y extraño esos pequeños gestos de amor...
- Saaaaaaaa no, no quiero ¡Sólo somos amigos!...
- No seas mala, si una vez más no te va afectar en nada....jaja y yo me llevaré un grato recuerdo...
- No weis, somos amigos, más no tengo ganas...
- Que mala onda, ya no somos amigos, me desahogaré de otra manera...
- Manualmente?, ah?...jajaja Bufón, porque miras al gato así... ¡No mires al gato de esa forma!. Me pones nerviosa...

(ESCRITO EN JULIO DEL 2006)
CON ESTE TEXTO ESTAMOS A LA PAR DE WWW.CULTURALIBRE.CL

lunes, julio 03, 2006

BUFÓN N° 29: "Descubrimiento Alemán" o "una simple historia de (des) Amor"


Después de que por Messenger y a miles de kilómetros de distancia me dijeran que lo "nuestro" se había acabado, por razones poco creíbles, pero entendibles, decidí caminar por las calles de Aguas Calientes.

Estaba realmente agotado, así que caminé poco y nada. Mi cansancio se debía a que me había levantado antes de las 6 am. Había subido a Machu Picchu y estando en el Patrimonio Cultural de la Humanidad se nos ocurrió ir a la cumbre del Waynapicchu. Una locura. Bajé al pueblo a eso de las 6 de la tarde. Estaba liquidado, sumando el relajante baño termal que me había dado, lo único que deseaba después de tan trágica noticia era dormir. Además, al otro día mi tren de regreso salía a las 5,30 am.

Nos quedamos dormidos y mientras corríamos a la estación, un guardia de seguridad gritaba por su radio "¡¡¡Dos turistas atrasados con mochila van al tren, no partan todavía, dos turistas atrasados...!!!". Subimos jadeando al vagón "A". Buscamos nuestros asientos, guardamos nuestras inmensas mochilas y nos sentamos. Miro a mi lado y veo una niña, de unos 20 años, que me mira curiosa con unos lindos ojitos de dibujo animado...

No nos dijimos nada, sólo nos miramos y nos sonreímos gratamente. Después de cinco minutos de conversación era como si nos conociéramos de toda la vida, incluso se daba la maña de abrazarme, pegarme manotazos en mis piernas, pellizcarme y reírse de tanta pelotudez que hablábamos. El viaje de 2 horas pareció de 15 minutos. Yo estaba encantado de la vida y feliz a las 7 de la madrugada, nunca se me había visto tan risueño a esa hora.

Mi compañero de viaje que siempre pregunta lo mismo cuando no sabe que decir le dice "¿y qué hacías en Alemania?" a lo que la mujer que me hacía reír le contesta "Nada importante...". Alucina chibolo.

No recuerdo mucho de lo que hablamos, sólo algunas pinceladas, por ejemplo cuando ella me preguntó "Cuál es el bueno en las elecciones".

- Ninguno...
- Cómo ninguno...
- Claro, los dos son malos. Alan y Ollanta son pésimos los dos...
- No entiendo...
- Mira es como si te dijeran que para vivir tienes dos alternativas. Una es comer caca y la otra tomar pipí. Las dos son malas, pero eliges pipí porque es menos mala... acá es igual...
- Juajuajauajauajuajaujaua eres muy chistoso... Jajajajajajaa

No me acuerdo de más cosas, excepto que me fascinaba conversar y reírme con ella. Además, de que volvía a Europa en los próximos días después de haber estado en América por más de seis meses. Al bajar del tren en Ollantaitambo nuestro siguiente destino era Cuzco el mismo que el de ella.

- ¿En qué se van?.
- No sé... (contesté)
- Yo me voy en el micro... es más barato (intentaba convencerme)
- A no sé... yo no sé en qué nos vamos...
- Bueno, entonces me voy sola?... en esta que esta aquí...
- Okey, que estés bien y esto fue un verdadero gustazo.
- Igual. Muac (le cambió la cara, subió a una destartalada micro y se fue)

Cristian me miraba consternado y me dice "no puedo creer lo que acabo de ver. No puede ser que ande de vacaciones con un tipo tan hueón. No, no, no... me niego. La tenías lista. Estaba extasiada contigo. Tu la hacías reír y se notaba que le gustaste mucho... ¡cómo cresta puedes ser tan hueón!". "Bueno, en qué nos vamos" (sólo atiné a decir). Y pensaba que la chica era sólo una germana muy buena onda y nada más.

Al final nos fuimos en taxi, yo agarro mi libro de Jaime Bayly para seguir leyendo cuando Cristian se manda la frase para el bronce "vo’ creí que la gente se enamora en las discotecas, tomando por ahí. No, no, no señor, se conoce en la universidad o en los viajes... y tú la acabas de perder...". Dijo eso y se durmió inmediatamente. Yo no pude seguir leyendo, ni dormir, ni dejar de pensar en ella. Comencé a mirar con desesperación por la ventana del auto. No podía sacarla de mi cabeza. Le pregunté al taxista "cuánto nos demoramos en llegar a Cuzco". "40 minutos" dijo.

- Y los buses cuánto se demoran...
- Una hora, 50 minutos...
- ¿Y adónde llegan?.
- Al terminal.

Decido ir a buscarla al rodoviario. Cristian sigue roncando. Llegamos a Cuzco y le digo a mi compañero que tenemos que ir al terminal. "¿Para comprar los pasajes a Puno?", me pregunta. "Sí, claro" contesto. Cruzamos la plaza principal y nos encontramos con otras amigas que habíamos conocido en Machu Picchu que me decían que yo había estado híperventilado en el tren. "Estabas eufórico, qué manera de reírte y hacer chistes con la chica que iba a tu lado". Me desespero y parto al terminal. Nada de nada. Cristian compró los pasajes para esta noche. "No sé cómo perdiste a esa mina. Era ideal para ti. Viajera. Linda. Simpática y tu le caíste muy bien, se re enganchó y la dejaste partir...". "Cristian, no toda la gente que es buena onda con uno, quiere tener algo más con uno..." yo trataba de justificar mi gran error. "No me hueí, tú le gustaste, a ti te gustó ella y la dejaste partir... eres un gil... chibolo!".

Entramos a un mercado de artesanos. Compramos los últimos recuerdos de Cuzco. Unos ponchos para nuestras madres, unas poleras con el logo de la cerveza Cusqueña y una infinidad de adornos. Llevábamos como dos horas ahí dentro cuando Cristian me grita con la cara llena de risa "Bufón! Acá hay algo que te puede interesar...!". Camino al local que me indica mi amigo y la veo. Ella revisa un chaleco, me mira, abre unos ojazos de dibujo animado, lanza una gran risotada, trota, se acerca a mí y me abraza...

(ESCRITO EN JUNIO DEL 2006)
NOTA: ESTA HISTORIA FUE PUBLICADA EL DOMINGO 25 DE JUNIO EN EL DIARIO EL OBSERVADOR DE VIÑA DEL MAR (esta semana busco el recorte)